divendres, 24 de febrer de 2012

Patri, un profesional de la carretera

Patri García es mi tío, tiene 53 años, está casado y tiene dos hijos. Es alegre, servicial y le gusta mucho relacionarse con la gente. Siempre se ha dedicado al mundo del transporte: transportando mercancías, conductor de autobús, conductor de ambulancia y actualmente se dedica a dar asistencia en carretera, dado el carácter que tiene se le da muy bien.
El día de Navidad, que estaba de guardia, cuando íbamos a empezar la entrevista, justo antes de comer y media hora antes de finalizar su turno, recibió un aviso, tuvo que irse y regreso tres horas más tarde.

Albert: ¿En qué consiste tu trabajo?
Patri: Consiste en prestar ayuda al automovilista en función del tipo de avería o accidente que tenga: cambiar ruedas pinchadas, arrancar vehículos con batería descargada, etc. También prestar el servicio de taxi para el automovilista y sus pasajeros y llevar el coche a la base en festivos, para trasportarlo posteriormente al taller.

Albert: ¿Qué formación o titulación se necesita para este trabajo?
Patri: Se necesita la ESO y carnet B o C para camiones grúa de más tonelaje.
Albert: Tú atiendes a personas que han tenido algún percance con su vehículo. ¿Cómo te reciben, enfadados o contentos y agradecidos por tu ayuda?
Patri: -Sonríe- Como todo en la vida, unos enfadados por culpa del percance. Otros contentos porque son así, alegres, aunque son pocos y si se soluciona el problema, la gran mayoría de la gente es agradecida, algunos de ellos te dan una propina.

Albert: ¿Crees que es un trabajo bien pagado?
Patri: Todos aspiramos a cobrar más. Yo creo que trabajando en días festivos, turnos de noche y guardias, se tendría que pagar algo mejor.

Albert: ¿Qué destacarías como mejor y peor de este trabajo?
Patri: Lo mejor de este trabajo es la libertad de no tener que estar encerrado en un edificio o en un despacho. El movimiento es constante y no te aburres.
Lo peor es que hay momentos muy estresantes, ya que hay que vigilar porque hay muchos vehículos que no respetan a los demás y esto siempre es un riesgo. Otra de las peores cosas es la disponibilidad que hay que tener en los días festivos, que muchas veces justo cuando vas a comer te llaman y esto no tiene excusas.

Albert: El hecho de hacer guardias en días festivos y por la noche, ¿cómo afecta a tu vida familiar?
Patri: A la vida familiar le afecta lo que no haces a gusto. En mi caso lo hago a gusto y mi mujer se ha acostumbrado a que el fin de semana que tengo guardia, uno sí uno no, no podemos salir pues tengo que estar disponible y con la grúa delante de mi casa.

Albert: ¿La mayoría de avisos son por averías o por accidentes?
Patri: La mayoría son por averías: coches que no arrancan, pinchazos, códigos de llaves, embragues, calentamientos por pérdida de fluidos (agua o aceite), rotura de correas, etc.

Albert: ¿Crees que actualmente hay menos accidentes que hace unos años? ¿Cuáles crees que son los motivos?
Patri: Creo que sí, actualmente hay menos accidentes que hace unos años. Porque las vías están mejor señalizadas, los vehículos son más seguros, absorben más y mejor los golpes reduciendo, así la mortalidad. También hay más precauciones: de velocidad, por hablar por el móvil mientras conduces y sin manos libres, controles de alcoholemia, etc.

Albert: ¿Cuál ha sido tu desplazamiento más largo?
Patri: -Sonríe- Los desplazamientos más largos que he hecho han sido a LLeida, Girona y Castellón.

Albert: ¿Qué situación te ha afectado más a nivel personal?
Patri: -Se le pone el rostro serio- Las que más me han afectado son: cuando antes de recoger el coche tuve que esperar a que retiraran el cadáver del conductor, este se había golpeado contra el cristal del parabrisas.
Ver llorar un camionero por el accidente que había provocado.
Tener que ver la cara de desencanto, cuando en un festivo un matrimonio que iba a Alemania, tenía que volver a su casa a causa de la avería.
 
Albert: ¿Cuál es la anécdota más divertida que recuerdas?
Patri: -Ríe- Recoger vehículos en situaciones peculiares: una vez tuve que recoger un furgón que iba tan lleno de bicicletas que una vez cargado en la grúa esta no podía que todo el peso y tuve que llamar a la base para pedir que viniesen con una grúa más grande.
La gran mayoría de los conductores de los coches que piden asistencia en la Atlántida, una vez solucionado el problema te piden que cuando pases por la rotonda, les hagas una llamada para decirles si están o no los Mossos.

Albert: ¿Quieres añadir alguna cosa más?
Patri: No. Muchas gracias por la entrevista. Espero que te haya servido para darte a conocer, aunque sea mínimamente, el trabajo de ayuda al automovilista.

Albert Pérez, 4t B

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